La mejor comida de mi vida …hasta que llegó la cena

En diciembre pasado por cuestiones de trabajo tuve que ir a Oaxaca (al sur de la República Mexicana y tierra de mi padre), tenía que hacer un trámite que me llevaría un par de horas y luego me dejaría libre, decidí que si ya iba a estar allá, bien me podría quedar un día más y aprovechar el tiempo para hacer una de las mejores actividades que ofrece esa ciudad: ¡comer!

Planee con anticipación los restaurantes que visitaría, hice reservaciones para mí sola, ya que en esta ocasión me tocaba viajar en mi propia compañía, también tocaba cuidar los horarios para poder llegar al  siguiente restaurante con hambre.

Y mi primera parada fue comer en el Pitiona donde pedí el menú degustación que incluía una serie de platillos locales maridados con vino y mezcal.

Y llegó la sopa de fideo que me hizo recordar a mi abuela Anita, la gordita de suadero con el clásico olor a México, pollo al chichilo, un mole más de entre la inmensa variedad que tiene ese estado, cada platillo mejor que el anterior.  Todos divinamente maridados con vino rosado, mezcal, tinto… salí de ahí compartiendo con mi familia y amigos, a través de la redes esto:

Pitiona 2

 

Lo publiqué acabando de degustar una de las mejores comidas maridajes que había vivido, sí vivido ya que fue una experiencia en la que todos mis sentidos se alimentaron, hasta mi alma, y sí, fue la mejor comida de mi vida…hasta que llegó la cena.

Cené en Casa Oaxaca unos platillos espectaculares, me comí las mejores tostadas de atún y unos pulpos como hechos en el cielo, una de las mejores comidas que había vivido… desde la comida, como un par de horas antes.

Me quede pensando ¿cómo?  Y lo que me vino a la mente es que en el momento presente es en el que transcurre la vida, y es ahí donde se vive el mejor momento, la mejor comida, el mejor abrazo, la mejor sonrisa, el mejor beso, le llaman conciencia y presencia, lo había escuchado muchas veces pero hasta ese día lo comprendí y lo hice parte de mi vida.

¿Y si vives el presente?

¿Y si sí…?

2 thoughts on “La mejor comida de mi vida …hasta que llegó la cena

  1. Adrix, tu post me provocó varias cosas: la primera fue hambre, la segunda unas ganas increíbles de visitar Oaxaca y disfrutar de las delicias que comentas y la tercera me llevó a reflexionar que muchas veces hacemos las cosas en automático pensando en lo que hicimos ayer o en lo que tenemos que hacer mañana. El consejo más importante que me llevo es el de vivir el presente y sacarle jugo a la vida en el momento. Muchas gracias por compartir tus experiencias.

    1. Amigui, gracias por pasar a comentar, justo la propuesta del blog es una invitación a la reflexión en el día a día y sí, veras que Oaxaca es un paraíso para los sentidos, gracias miles!

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