¿Violenta yo?

Reconozco que me gusta el sarcasmo y que disfruto mucho de utilizarlo. Sé que esta confesión para una persona que ha enfocado su camino en el crecimiento personal y en acompañar a otros, es un poco atrevida.

Atrevida porrrrr, bueno sé que muchas personas hasta se ufanan de ser sarcásticas. Dicen que es una forma de inteligencia que no todos tienen y otros no entienden, es casi como un don preciado del que se sienten orgullosos (yo alguna vez sentí orgullo de eso), pero si vamos a la raíz, el sarcasmo es un tipo de burla. Vaya, es un tipo de desprecio dicho con elegancia y algo de humor. Alguna vez leí que la burla es pariente de la ira.

Creo que el sarcasmo puede ser divertido cuando intenta evidenciar una situación que no hace sentido y suena ilógica. Sin embargo, ya cuando hiere o lastima a alguien, aunque sea en una forma divertida y velada, ya no hace gracia.

A veces me impresiona la agresividad cotidiana que existe a mí alrededor, me incluyo. El sarcasmo, la burla y evidenciar a nuestra familia, pareja, amigos, compañeros de trabajo o incluso a mí misma no es precisamente una forma de sumar a la paz mundial.

Sin ir más lejos, el fin de semana pasado me pase toda la tarde riéndome de un amigo al que le costaba trabajo pronunciar mi página web, era gracioso, pero en el fondo la burla es una forma de agresión, tiene un sentimiento de superioridad, y yo estaba agrediendo a mi amigo. Al día siguiente que tuve mi primera entrevista de radio, en la que las cosas habían resultado bien, el primer mensaje que recibí justo era de él, y lo primero que me dijo en un tono de mucha burla fue: “jeje tampoco en el programa supieron pronunciar tu página”.

Yo estaba muy alegre, pero al escuchar su mensaje me sentí triste y agredida. En ese momento pude ver con claridad que yo estaba recibiendo lo mismo que yo había dado: burla y sarcasmo, ambas formas de agresión disfrazadas con risas. Y la verdad no fue nada agradable.

Sé que para algunos esto puede sonar muy exagerado, más si muchos de nosotros vamos por la vida de forma cotidiana siendo agresivos. No nos extrañe que la suma de todas estas pequeñas agresiones contribuyan al nivel de violencia que vive el mundo actualmente.

Si, somos participes de la violencia colectiva, disfrazada de formas ingeniosas, pero al final violencia.

Yo hoy que lo veo con mucha claridad me asusta y me comprometo a, como dice Miguel Ruiz en los cuatro acuerdos, ser impecable con mis palabras. Y así contribuir a un mundo mejor, ya que cada gota cuenta para formar el océano.

¿Y si eres impecable con tu palabra?

¿Y si…sí?

2 thoughts on “¿Violenta yo?

  1. Creo que la violencia disfrazada tan sutil como el sarcasmo o de silencio; es una forma de “defenderse”regresar violencia,?al menos en la inconciencia de inclusive NO verla. Llamarme violenta no me parecía siquiera posible y entender estas sutilezas 😱me incomodo al punto que me llevo a un camino arduo de trabajo personal para acomodarlo y entender que no puedo violentar mi propio mundo…

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.