Me quejo o ….

Muchas de nuestras quejas hacia otros están basadas en lo que no hay, en lo que no están haciendo bien y que nos afecta. Bueno, hay algunos que aunque no les afecté se quejan. El tema es que cuando nos quejamos en ocasiones existe poca empatía a la persona o a la situación. Ojo no estoy diciendo que no nos quejemos, el hacerlo en forma constructiva y propositiva permite mostrar que algo no funciona bien y que se puede mejorar.

Mi punto va en busca del balance, entre la queja y el enfoque de todo lo que no hay y lo que si existe, entre lo que se está haciendo mal y lo que se está haciendo bien.

Esto viene porque el domingo pasado hubo elecciones en mi país, yo fiel a mi puntualidad llegue a las 7:55 a.m. a la casilla la cual empezaría a funcionar a las 8:00 a.m. Sin embargo, esto no pasó, tardaron casi cuarenta minutos en abrirla. Mientras esperábamos en la fila empecé a escuchar quejas: que si era una gran irresponsabilidad, que si uno que llega temprano, que falta de educación que no estuvieran listos, etcétera.

Puedo entender la molestia de la gente, pero al mismo tiempo pensaba en la logística de más de 30 personas que apenas se conocen y que en poco tiempo tienen que hacer algo que no hacen habitualmente y en lo complicado que debe ser organizarse. La gente que se quejaba no estaba viendo eso, ni que esas personas además iban a pasar todo un día sirviendo al país. Pensaba que bien cabría un poco de empatía y compasión para ellos. Pero eso no estaba pasando, la fila se hacía más larga y la gente empezaba a ponerse de muy mal humor, la queja en las redes sociales hablaban de lo mismo.

Yo para entonces me preguntaba, para este caso y otros más, ¿cómo encontrar el balance entre queja y empatía? La verdad no tengo ni idea de la respuesta, pero al menos pensar en ella me permitió no quejarme, entrar a la casilla de buen humor, saludando amablemente a los funcionarios y agradeciéndoles por el trabajo que ese domingo les tocaba hacer.

Ya cuando salí e iba de regreso a mi casa pensaba en lo sencillo que resulta para algunos quejarse. Digo, quejarse es muy fácil lo complicado es proponer y comprometerse. Eso también me hizo preguntarme ¿cuántos de los que se quejan habitualmente, particularmente en redes sociales, pretenden exigirle al afuera (al entorno) algo que no encuentran dentro de ellos? Pero bueno, esa ya da para otra disertación.

¿Y si eres empático antes de quejarte?

¿Y si…sí?

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