Sonríe, sólo sonríe

Qué bonito llegar a un país y que cuando te bajes del avión todas las personas te reciban con una sonrisa y un “bienvenida a Guatemala”. Francamente eso lo pone a uno de muy buen humor, me hicieron sentir como si me estuvieran invitando a pasar a su casa. De momento no puedo recordar algún otro lugar donde me pasara algo similar.

Y esto fue justo lo que me pasó en mi viaje exprés a Guatemala, no solo conocí un país rico en historia y tradiciones, también descubrí un lugar en el que lo que más me gustó fue la amabilidad y sonrisas de su gente.

Tenía yo menos de 20 minutos de haber llegado y ya me había enamorado de ese lugar. Sobra decir que a lo largo de los tres días que pasé ahí está fue la constante, al lugar que fuere me sonreían, saludaban y decían algo bonito. A mí los guatemaltecos me hicieron sentir como en casa, con su recibimiento me sentí parte y con muchas ganas de descubrir más.

Esto me recordó como hace algunos años a mi me pasaba justamente lo contrario, con una corporalidad cerrada y una jeta (una mala cara) constante, mi cuerpo lo único que expresaba era un de aquí no pasas y cerraba la posibilidad que alguien entrara en mi vida. Y mucho de ese tiempo me quejaba de que no podía hacer amistades o conocer gente nueva, sin darme cuenta de que yo estaba provocando esa situación, que yo era responsable.

¿Cuántas veces nos hemos quejado de que alguien nos trató mal o que nos rechazan?, y de esas veces, ¿cuántas fueron provocadas por nosotros? Dice Louise Hay que, si no te gusta lo que estás recibiendo de tu entorno, revisa lo que estás dando.

Uno de los cambios más evidentes de mi propio camino de crecimiento personal es que ahora sonrío de forma natural y mi cuerpo ya no está a la defensiva, todo ello resultado del trabajo para tener una mejor relación conmigo, lo que me ha permitido conocer muchas personas y ampliar considerablemente mi círculo de amigos.

Dicen que la sonrisa es la distancia más corta entre dos personas y yo agrego que hasta con un país jeje. Si quieres tomar una pequeña acción que cambie tu día, sonríe, solo sonríe y cuéntame del impacto en tu entorno.

¿Y si sonríes?

¿Y si…sí?

El  18 y 19 de Mayo impartiré el taller presencial de dos días en la CDMX basado en la filosofía de Louise Hay, además de que tengo dos lugares para el programa de Coaching individual en línea, si estas cansada de no sentirte suficiente algunos de estos te pueden ayudar a mejorar la relación contigo. Si te interesa escríbeme a adrix@coachadrix.com para acordar una sesión de claridad en línea y descubrir si alguna de estas opciones es para ti.

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