Con mis virtudes y defectos

El otro día esperaba a una amiga para irnos juntas a desayunar. Ella llego apresurada a la hora acordada diciendo que había corrido por el temor a llegar tarde y encontrarme de mal humor. Y es que me conoce bien y sabe que yo sin café y sin desayunar no ando de muy buen humor. Además, claro de que odio ser puntual.

No era la primera vez que alguien me lo decía, ni tampoco la primera vez que me molestaba al escucharlo. Sólo que en esta ocasión me di cuenta de que estaba describiendo un hecho y no como yo siempre lo recibía: como una queja, un reclamo o una burla, ella sólo expresaba un comportamiento mío.

Una vez que pude comprender que solo estaba poniendo en palabras algo que es y que acepta, descubrí que ese defecto que tengo (como varios más) y que son parte de mí, también son parte de esa amistad y de cualquiera de mis relaciones.

Sí, mis amigos y familia me quieren, así como soy con virtudes y defectos (sonó como canción je). Así como yo los quiero a ellos. Claro que existen comportamientos o acciones mutuos que no nos encantan, pero si podemos ver un poco más a profundidad eso tiene que ver más con nosotros que con ellos.

Desconozco de donde venga ese ideal de que para que las relaciones funcionen las personas involucradas deben ser perfectas. Recién leía a Eckhart Tolle que decía “Si acepto el hecho de que mis relaciones están aquí para hacerme consciente, en lugar de feliz, entonces mis relaciones se convierten en una herramienta maravillosa de autodominio que me sigue realineando con mi propósito superior de vivir”.

¡ZAS! cada persona que pasa por mi vida y con quien establezco una relación es una oportunidad de conocerme más y crecer. Reconozco que a mis esos comentarios donde se describe un comportamiento negativo mío me molestan, hoy puedo ver que ese malestar atiende a esa huella añeja de intentar ser perfecta para que me quieran.

Ahora en mi presente agradezco que aún con toda esa parte negativa que tengo existen personas que me quieren y a quienes les gusta que sea parte de su vida. Este es un elemento más para desechar esa creencia de ser perfecta. Si me pongo un poco más poética diría que aman mi luz y mi sombra.

¿Y si aceptas tu sombra?

¿Y si…sí?

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