Calma

A cinco minutos de que terminará la clase, yo empezaba a guardar mis plumas, cerrar mi cuaderno y sacar mis llaves. Para cuando el profesor empezaba a despedirse, yo ya me encontraba en la puerta del salón lista para correr a mi auto y a toda velocidad llegar a mi casa. Literal, muchas veces ni adiós les dije a mis compañeros.

Esta escena se repite una y otra vez en mi vida, solo el escenario cambia un poco, un teatro, una cafetería o un viaje pero siempre andando de prisa como si la vida me fuera en ello. Lo curioso es que el 99.9% de las veces no existía una razón real de tiempo, tristemente lo hacía en automático.

Mucho tiempo me justifique diciendo que ese era mi ritmo, siempre rápida siempre ágil. Recuerdo que justo en aquella época de la Universidad mi querida amiga Gaby dijo “Adrix siempre tiene prisa, aún no sé de qué, pero siempre anda corriendo”.

Treinta años después me descubro igual. Por primera vez en mi vida no tengo un horario apretado de trabajo o de actividades y aun así me descubro presa del reloj, con un estricto horario de trabajo, de comida, para el café y hasta para dormir, todo ello con rapidez, como si alguien me persiguiera.

El asunto es que yendo de prisa me pierdo de los detalles de la vida, de esos pequeños espacios de tiempo donde surge la apreciación. Esta prisa es justo lo contrario del llamado mindfulness. Ya les había contado en este post ¿Cuál es la prisa? que me lleva a perderme de la vida misma.

La pérdida mayor es de conexión con otros, con mi entorno, con la naturaleza y hasta conmigo. Hoy mi vida me ofrece una oportunidad única: bajar la velocidad y vivir en calma. Este cambio de trabajo (de empleado a emprendedor) es un mundo de diferencia y una de las principales variables es que ahora yo puedo decidir mis tiempos y horarios.

Al no tener conciencia de esta variable, yo seguía viviendo de prisa, intenté replicar mi estilo de vida excepto por el tiempo que he pasado con mi familia.  En este mes que llevó fuera de la empresa en la que laboré por más de 20 años he tenido muchos vaivenes y algunas pérdidas que aún estoy procesando, afortunadamente también algunas ganancias, como la de pasar más tiempo con mis padres y actualizar la relación con mis hermanas.

Este fin de semana recién me cayó el veinte (expresión local para indicar que me di cuenta jeje) así que ahora le estoy dando la bienvenida a la calma en mi vida. No está siendo sencillo, son muchos años de prisa, de andar en automático, afortunadamente existe mucha información como la que he encontrado aquí: The Slow Movement: Making a Connection, y que estoy empezando a implementar, hasta me siento más relajada, ya les contaré como transito por esta vía.

¿Y si te calmas?

¿Y si…sí?

Te comparto el más reciente video de entrevistas de #50enlos50tas

Entrevista Arturo de la Rosa

2 thoughts on “Calma

  1. Si… me consta de las prisas universitarias de Adrix Coach… Testigo fiel fui de esas escapadas a toda velocidad, como si la persiguiera un galán feo… Saludos desde éstas cálidas tierras!

    1. Caro, gracias por pasar a comentar y por recordarlo jeje; abrazos hasta la hermosa Mérida.

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