Si hay duda, no hay duda

Me miré de frente en el espejo pensando que la blusa que me estaba probando era linda, pero no estaba segura de que me sintiera a gusto en ella. ¿Quizá es la talla?, me probé otra, pero surgió la misma incertidumbre. En ese momento recordé que cuando hay duda, no hay duda así que con esa certeza devolví la prenda y salí de la tienda.

Si tienes dudas pregúntale a tu cuerpo aprendí en el Coaching, desde el principio él conoce la respuesta.  En este caso de la ropa es como dice Marie Kondo si no te hace feliz no es para ti, quizá en otro momento me la hubiera comprado para no ponérmela nunca y si es así, ¿qué sentido tiene?

Durante años eludí los mensajes de mi cuerpo, una mala relación con él y con mis emociones me llevaron a dormirlo con comida o acallarlo con las explicaciones de mi mente. Hoy lo observo desde un lugar de curiosidad sobre lo que tenga que mostrarme y le hago caso cuando me indica algo.

Esto no es nuevo, alguna vez escuché en mi familia decir frases como, esto no huele bien, o esa situación me causa náuseas. Es la forma en que el cuerpo nos manda señales mas fuertes cuando no hemos aprendido a escuchar la sutiles.

Aún sin la consciencia que hoy tengo recuerdo que hace algunos años, en las conversaciones iniciales para asociarme con dos personas para arrancar un negocio, durante una reunión observé como los otros dos socios intercambiaban miradas de complicidad que no me incluían, es gesto basto para que el asunto no me oliera bien y declinará seguir adelante. Después supe que varias personas que si habían participado con ellos salieron estrepitosamente perdiendo dinero.

Justo por ello pensaba que cuando tengo una duda es una forma de indicarme que por ahí no va y si una vez que la detectó le pregunto a mi cuerpo la respuesta es contundente y así, con toda la confianza le creo. Por supuesto que eso ha implicado aplacar a mi mente que a veces va a mil por hora, que casi como una computadora sopesa todos los pros y contras. Mi reto sigue siendo acallarla para poder conectarme conmigo y escuchar a mi cuerpo, en el que no hay dudas.

¿Y si le preguntas a tu cuerpo?

¿Y si…sí?

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.