Blog

Aprendí a llorar

Cuando tengo ganas de llorar mi primer impulso es reprimirlas. La primera vez que jugué basketball fue en el jardín de mi casa en el que mi papá muy entusiasta había montado una canasta. El día que llegó con el balón armó el partido con mis hermanas, yo que siempre he sido un poco torpe … Continue reading Aprendí a llorar

Sin ganas

Sin confundirme hablo de una sensación pasajera, cuando el sin ganas es una constante en la vida es momento de ver a un profesional y evaluar una posible depresión. Yo hablo aquí de esos días en los que mi cuerpo me pide una tregua para fluir, para procesar el cúmulo de emociones que traigo atoradas en este periodo de mi vida y que no me había permitido sentir.

El viaje interior

Parada en la mitad del mundo en el Ecuador latitud 0, con un pie en el hemisferio sur y otro en el hemisferio norte me sentí en mi centro y a gusto conmigo, de alguna forma la gravedad del lugar me ayudaba , pero siendo honesta conmigo reconocí que esa misma sensación la he tenido en otros momentos de mi vida.

A veces las estructuras colapsan

Al ver las imágenes de la aguja y el techo caer pensaba que a veces las estructuras, incluso las mas antiguas, bellas y fuertes colapsan. Según los reportes iniciales la parte medular de la construcción se mantuvo y habrá posibilidad de reconstruirla.

Solo son ideas y las ideas se pueden cambiar

La primera vez que viajé sola estaba tan asustada que esa noche al cerrar la puerta de la habitación me asusté muchísimo de ver a una persona en mi habitación, mi grito inicial se convirtió en risa nerviosa cuando descubrí que a quien había visto era a mí… reflejada en el espejo.

Miniguía para disfrutar del #gozodetableforone

odavía hay momentos en las que me da pena comer sola. A pesar de que desde el año pasado me anime a compartir mi proyecto del #gozodetableforone para inspirar a otras personas a pasar tiempo con ellas, hay ocasiones en las que mi diálogo interno me traiciona.

Con mis virtudes y defectos

Sí, mis amigos y familia me quieren, así como soy con virtudes y defectos (sonó como canción je).

Sonríe, sólo sonríe

Qué bonito llegar a un país y que cuando te bajes del avión todas las personas te reciban con una sonrisa y un “bienvenida a Guatemala”. Francamente eso lo pone a uno de muy buen humor, me hicieron sentir como si me estuvieran invitando a pasar a su casa. De momento no puedo recordar algún otro lugar donde me pasara algo similar.

Harta de asumir

El común denominador de estas historias es que ambas partes asumimos

Viajar acompañado te regala confianza

El año pasado viajé a Colombia en compañía de mi amiga Clau, también del club de las viajeras. En esta ocasión no nos acompañó nuestra tercera mosquetera: Adri con quien hemos realizado montones de viajes. Entre las tres nos organizamos muy bien, disfrutamos viajar juntas y en cada travesía cada una pone al servicio del … Continue reading Viajar acompañado te regala confianza

Déjate caer

El mejor consejo que me dio un amigo cuando patiné en hielo por primera vez fue: déjate caer la caída es parte del proceso de aprendizaje del patinaje. Cuando me lo dijo reí y pensé, ojalá se equivoque y a mí no me pase.

No empujen el avión (¿o sí?)

Hace una semana volaba de vuelta a la Ciudad de México desde Nueva York en un vuelo de un poco de más de 5 horas, tan cansada de haber pasado los últimos días caminando la ciudad, que ansiaba subirme al avión para dormir todo el camino.

Patinando en hielo y de ir soltando

Ayer patiné en hielo por primera vez en mi vida, esta es la primera actividad que completo de #50enlos50tas. Como tenía un viaje previsto para celebrar con una amiga sus cincuentas a la ciudad de Nueva York decidí que el Rockefeller center era un buen lugar para esta actividad. Llegué puntual a mi cita, me … Continue reading Patinando en hielo y de ir soltando

Cumplí 50 muy bien acompañada

ara iniciar con los festejos de mis 50tas organicé una reunión en la que originalmente convocaría a 50 personas, al final fueron un poco más. Si a mis veinte años hubiera pensando en esta celebración nunca hubiera imaginado que reuniría a tantas personas a celebrar esta nueva vuelta al sol conmigo.

Hoy cumplo 50 años

Durante años me sentí inadecuada, el tamaño de mi cuerpo, mis habilidades sociales, mi forma de relacionarme con otros hicieron que me escondiera de la vida. Esta misma sensación me provocó que me perdiera o evitara muchas experiencias, algunas de forma inconsciente y otras, en las que yo estaba convencida que no eran para mi.