Ícono del sitio Coach Adrix

Yo elijo

Cuando éramos bebés no podíamos elegir, nuestras mamás tomaban todas las decisiones por nosotros, tuvieron que pasar varios años para que nos dejaran empezar a escoger el sabor del helado o la ropa que nos podríamos, tardamos un buen tiempo en ejercer por completo nuestra capacidad de elegir, a lo mejor y por ello no la tenemos tan aceitada y hasta dudamos un poco de ella.

Tampoco han ayudado ciertas frases aprendidas como: debo de o tengo que, y que usamos para pactar ante nosotros lo que nos toca hacer, estas muchas veces esconden las elecciones que estamos haciendo y que le atribuimos a otras personas o situaciones.

Habría que considerar también al entorno que nos condiciona a que por esas ganas de pertenecer o parecernos a otros elegimos cosas que ni nos gustan o que nos drenan tanto conseguir que si lo pensáramos bien no haríamos.

Creo que con todos estos antecedentes nuestra capacidad de elección es frágil, tan frágil que hasta le permitimos a nuestra mente (de forma inconsciente) que escoja pensamientos adversos, como si no tuviéramos elección.

Todo el tiempo estamos eligiendo, lo tengamos presente o no, lo que pasa es que a veces no nos gusta aceptar que nuestras elecciones no son las mejores y nos falta valor para aceptar que elegimos pasar tiempo en redes o viendo series y por eso no alcanzamos a concretar cosas que siempre decimos que vamos a hacer y no llegamos a ellas.

Tampoco nos sabemos responsabilizar de nuestras decisiones por eso culpar de nuestra situación a otros es deporte nacional, si mi jefe es terrible es él y no yo que decido seguir trabajando ahí o si tengo problemas económicos es el gobierno y no que no he aprendido a vivir con lo que tengo o buscar otras fuentes de ingresos. Esta pandemia también está develando las decisiones que hemos tomado en el pasado y que nos han colocado en el lugar donde estamos hoy.

Se nos olvida que podemos elegir nuestros pensamientos y con ellos nuestra vida, y no, no estoy hablando de soluciones mágicas o que solo por decretarlo ocurra, hablo de que, si elijo pensar que estamos ante una coyuntura única de crecimiento, estaré alerta y encontraré todas las oportunidades que confirmen ese pensamiento.

Este es un buen momento para dejar de dudar de nuestra capacidad de elección, de practicarla en consciencia y consecuencia de lo que sí queremos en nuestra vida. Es un buen momento para elegir estar bien y hacer de esta crisis una oportunidad, justo escribí de ello al principio de este año link.

¿Y si elijes en conciencia?

¿Y si…sí?

Si quieres aprender a identificar y cambiar pensamientos yo puedo ayudarte, escríbeme.

Te comparto la invitación al reto de 7 días para invitar el gozo en tu vida y el vídeo de la semana pasada.

El Gozo en tiempos adversos – ¿Y si lo mejor está pasando?
Salir de la versión móvil