El 2020 ha sido un buen año

Un buen año para sacarnos del piloto automático en el que la mayoría acostumbrábamos a vivir.

Acepto que el golpe para despertarnos fue fuerte, pero hay que reconocer que tuvo que ser del tamaño de nuestra inconsciencia. Me lo imagino como entrar a un mar picado en el que tras darnos cuenta de la situación intentamos salir y cada ola no revuelca dejándonos atontados y que tras ponernos en pie viene la siguiente que nos deja peor que la anterior sumándonos en un bucle en el que no vemos la forma de salir a tierra firme.  

Puede que no nos guste o que haya sido muy costoso pero ha sido:

Un buen año para revisar nuestras prioridades y fijarnos en lo que es realmente importante.

Un buen año para conocer y pasar tiempo con la familia con la que compartimos techo y que antes de esta situación eran unos desconocidos.

Un buen año para reconocer nuestra fragilidad y, que, sin importar nuestra condición, aceptar que nadie tiene la vida o salud garantizada.

Un buen año para ir adentro, que cuando nos quitaron de golpe los estímulos externos no hubo de otra que habitarnos y que para a algunos fue doloroso descubrir que ese no era un lugar en el que les gustaba estar.

Un buen año para saber quiénes son importante en nuestra vida, con quien contamos y a quienes les dedicamos tiempo.

Un buen año para reconocer que no te gusta tu trabajo o las personas de las que te rodeas o la forma en la que pasas tus días y que ya no puedes seguir ignorándolo.

Un buen año para, de una buena vez, aceptar que el cambio es la constante y que más nos vale acostumbrarnos y adaptarnos a él.

Un buen año para reconocer que la paz emana de nosotros y no de las condiciones externas. Que la paz mundial empieza por mí y en mi casa.

Un buen año para reconectar con la fe y la esperanza con más fuerza que nunca.

Un buen año para mostrar que tenemos la capacidad de adaptarnos a lo inimaginable y que incluso ahí hay espacio para las risas y la diversión.

Un buen año para abrir los ojos y aceptar que nuestra forma de vida actual es insostenible. Que como sociedad somos esas células de cáncer que vamos matando al ser en el que habitamos (la tierra) y del que, de seguir así, como especie no saldremos vivos.

Un buen año para constatar que estamos unidos en un solo planeta y que para salir de esta situación toca unirnos combatiendo la división que a algunos pocos todavía les conviene mantener.

Un buen año para apreciar que tenemos casa, comida y familia y que esa es la mayor bendición.

Pero solo será un buen año si logramos aprender de todo lo que nos ha sucedido y nos mantenemos unidos trabajando en las mejores soluciones para todos. Quizá estoy siendo idealista, pero me cuesta pensar que tanto dolor y sufrimiento no ha servido de nada, que fueron en vano y que al final volvamos al punto de partida.

¿Y si haces de este 2020 un buen año?

¿Y si…sí?

Si quieres hacer de este 2020 un buen año te invito al taller en línea “Cerremos el 2020 con Gozo y empecemos el 2021 con certezas” el sábado 19 de diciembre a las 10:00 am.

En él honraremos el impacto de las experiencias que tuvimos a lo largo del año, reconoceremos los aprendizajes y sembraremos las certezas para el año que arranca. Aquí puedes inscribirte.

Author: Coach Adrix

Soy Coach Adrix y te guío al viaje más fascinante: ir a tu propio interior para reconciliarte contigo, conectar con el gozo de sentirte a gusto siendo tú y disfrutar la vida que has creado.

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