¿Y si es mejor?

Las noticias en mi país y en el mundo no son muy alentadoras, al parecer el caos y el conflicto están en cualquier lugar listos para brotar, las perspectivas económicas tampoco son tan alegres y sin embargo yo tengo la certeza de que el año que viene será un gran año.

El pensamiento fatalista ha existido siempre, una de las cosas que llaman mucho mi atención es que cuando alguna persona cercana sufre algún cambio drástico de vida, como pérdida de trabajo o cambio de lugar de residencia, lo primero que le viene a la mente es que ese cambio es para peor. No niego que ciertos cambios son dolorosos y requieren de su periodo de duelo, pero y si en el proceso podemos ir vislumbrando que algo bueno también vendrá, nos ayudaría en el proceso y a encontrar nuevas posibilidades.  

Y no me refiero a un pensamiento mágico positivo de que todo está bien y en el que creemos que las cosas sucederán a fuerza de repetirlo, hablo de una mentalidad de oportunidades en la que le damos una instrucción precisa a nuestro cerebro sobre buscar soluciones (sistema de activación reticular), enfocarnos en resolverla y trabajar en ellas.

Nos pasa mucho que nos enfocamos en el problema y mientras lo sigamos mirando así, seguirá siendo un problema, vaya, sé que hay que mirarlo y analizarlo para saber cómo llegamos ahí, pero no hay quedarnos mucho en ello.  También en que aprendamos en cambiar nuestras preguntas, preguntarnos una y otra vez cosas como ¿por qué el dinero no me alcanza? o ¿por qué no encuentro trabajo? solo sirve para seguir dándole vueltas al problema, reforzar nuestras excusas y pensamientos que no ayudan, en lugar de abrirnos a las soluciones, cambiar a ¿de qué otra forma puedo generar ingresos? o ¿cómo creo mi propia fuente de ingresos? nos pueden llevar a buscar respuestas, incluso a las descabelladas que meses atrás ni siquiera teníamos en nuestro radar.

Tenemos el poder de incidir en nuestra mente, el reto es revisar de que la estamos alimentando, identificar aquellos pensamientos que no nos están funcionado y reemplazarlos con los que, SI funcionan, eso se llama vivir en conciencia, tomar nuestro timón, ¿es mucho trabajo? Quizá, pero la verdad prefiero esforzarme en construir mi vida, a darme cuenta de que alguien más estuvo a cargo de ella porque yo no le puse atención y dedicación.

Por eso estoy convencida que el siguiente año será el mejor, porque mi futuro está en mis manos (no importa en que año leas esto).

¿Y si es mejor?

¿Y si…sí?

Author: Coach Adrix

Life Coach, Coach Ejecutivo y Team Coach - Viajera empedernida - Embajadora del Gozo n

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