Lo dulce de lo amargo

Desde pequeña fui fanática del refresco. A mis cuatro años pedía que me sirvieran la…

Esto también pasará

Hace un año viví el duelo de dejar mi trabajo corporativo, tras treinta años de…

La vida no está en pausa

El haberla celebrado ajustándonos a las circunstancias me mostró una vez más que la vida en esta cuarentena no está en pausa, la forma en la que estábamos viviendo fue la que se puso en pausa y quizá hasta en punto final, es posible que esa normalidad, a la que estábamos acostumbrados, ya nunca sea igual.

Mente ocupada

Tras volar de Myanmar tenía una escala de 10 horas en el aeropuerto de Tokio…

Conexión virtual en tiempos de virus

Mamá siempre me marcaba los miércoles para saludarme y preguntarme cómo estaba, la mayoría de…

¿Me escuchas?

En un receso de clase un compañero empezó a platicar conmigo, la pregunta obvia dado…

La paz empieza por mí

En los últimos meses evito leer periódicos y ver noticieros, eso me complica estar informada…

El tiempo vuela

La semana pasada llevé a mi gatita a la veterinaria, ella goza de muy buena…

¿Y si es mejor?

Las noticias en mi país y en el mundo no son muy alentadoras, al parecer…

¿Y si experimentas?

Muchos años pensé que mi vida ideal sería viajando y que, si además me pagaban…

Te invito a caminar

Hace un par de años descubrí que una de las cosas que más me gustan…

Escucho mi silencio

Amo el silencio interior que se produce al sumergirme en el agua. Aún rodeada de…

Calma

A cinco minutos de que terminará la clase, yo empezaba a guardar mis plumas, cerrar…

Aprendí a llorar

Cuando tengo ganas de llorar mi primer impulso es reprimirlas. La primera vez que jugué…

A veces las estructuras colapsan

Al ver las imágenes de la aguja y el techo caer pensaba que a veces las estructuras, incluso las mas antiguas, bellas y fuertes colapsan. Según los reportes iniciales la parte medular de la construcción se mantuvo y habrá posibilidad de reconstruirla.

¿Cuál es la prisa?

El otro día me envió un cliente un formulario para llenar,  en cuanto lo recibí…

Ni turista ni viajera, así sin etiquetas

Leo comúnmente en revistas y blogs de viajes sobre las grandes diferencias entre turistas y viajeros. Al parecer a los más expertos eso de ser turista les parece un poco despreciable -por decir lo menos- que si solo visitas ciertos lugares a los que todos van, que si no interactúas con el entorno, que si todo el itinerario está planeado, entre muchos otros juicios que reprueban.

Las viajeras también lloran

Mi afición por viajar tiene mucho que ver con eso que yo llamo “el acelerador de experiencias”. No sé si esto atiende a qué me pasan más cosas durante los viajes o a que estoy más atenta a lo que me pasa. Eso que llamamos conciencia y presencia.

¿Qué miras?

El mes pasado hice un roadtrip con mi hermana Sandra. Viajamos a Tijuana en avión, donde rentamos un auto para ir hasta Los Angeles, California y de vuelta llegar hasta Ensenada y la Ruta del Vino (obviooo

¿Qué hago con mi jet lag?

Dicen que lo que resistes persiste, mientras más luchamos contra una situación más se nos complica: ¿Qué pasa si fluyes?….

Diviértete

Recién tuve mi primera entrevista de radio. De forma inesperada llegó la oportunidad de estar…