Cumplí 52 años en gozo

Cumplí 52 llena de aprendizajes

Cumplí 52 años en gozo y llena de aprendizajes Conforme pasan los años veo que…

Aprender a estar solo

Aprender a estar solo

No todos saben disfrutar de su compañía. Ante la mala fama de la soledad la…

No extraño viajar

Pasé un tercio del año pasado viajando. En poco más de tres meses conocí 11…

El Gozo de las pequeñas cosas

Mi jardín se compone de un par de macetas, bueno ni siquiera creo que aplique…

Esto también pasará

Hace un año viví el duelo de dejar mi trabajo corporativo, tras treinta años de…

También tengo miedo

Rondaba los 14 años cuando tomábamos clases de natación en la Alberca Olímpica Francisco Márquez,…

Sólo yo

Cada miércoles, en la clase del taller literario compartimos los textos que escribimos durante la semana, confieso que hubo varios días en que me dio pena leer los míos, al escuchar los relatos de cada uno de mis compañeros reí, lloré, hasta miedo sentí, muchas veces pensando que nunca podría escribir como ellos y es verdad.

Me quité un peso de encima

La idea de abrir este blog rondó en mi cabeza por varios años, incluso con…

No soy la misma

Cuando toca reinventarnos Mi año calendario, que está por concluir, ha sido uno de los…

Decubrir talentos. Cultivar talentos

Zona ciega

He escrito ciento veintiocho posts a lo largo de veintiocho meses y esta semana por…

No soy rara, soy diferente

Me encanta pasar el sábado en la noche en casa, en pijama, viendo televisión. Disfruto…

Viajar ligero

Uno de mis mayores retos de simplificación en camino al minimalismo, que estoy emprendiendo, es…

Te invito a caminar

Hace un par de años descubrí que una de las cosas que más me gustan…

¿Protagonista de tu historia?

¿Qué tan interesante es tu vida?, ¿eres protagonista o víctima de las circunstancias?, ¿eres un…

Escucho mi silencio

Amo el silencio interior que se produce al sumergirme en el agua. Aún rodeada de…

¿Cómo quiero envejecer?

La rutina diaria de mi madre, desde hace muchos años, incluye leer el periódico, hacer…

Auténtica

Auténtica, cuando te aceptas

Ciento ocho gracias

Ciento ocho líneas de energía forman el chakra del corazón. Ciento ocho cuentas tiene el…

Aprendí a llorar

Cuando tengo ganas de llorar mi primer impulso es reprimirlas. La primera vez que jugué…

El viaje interior

Parada en la mitad del mundo en el Ecuador latitud 0, con un pie en el hemisferio sur y otro en el hemisferio norte me sentí en mi centro y a gusto conmigo, de alguna forma la gravedad del lugar me ayudaba , pero siendo honesta conmigo reconocí que esa misma sensación la he tenido en otros momentos de mi vida.

Las viajeras también lloran

Mi afición por viajar tiene mucho que ver con eso que yo llamo “el acelerador de experiencias”. No sé si esto atiende a qué me pasan más cosas durante los viajes o a que estoy más atenta a lo que me pasa. Eso que llamamos conciencia y presencia.