Hace catorce años llego a mi casa una linda felina, con tan solo tres meses…
Etiqueta: vivir en gozo
¿Qué tan interesante es tu vida?, ¿eres protagonista o víctima de las circunstancias?, ¿eres un…
Hasta no hace mucho nunca me pregunté a donde iba toda la basura que produzco.…
Si no tiene nada que decir no lo venga a decir aquí
Amo el silencio interior que se produce al sumergirme en el agua. Aún rodeada de…
La rutina diaria de mi madre, desde hace muchos años, incluye leer el periódico, hacer…
Hay días en los que temo envejecer, es una preocupación un tanto ilógica ya que…
Hace seis meses que no me tiño el cabello. No recuerdo cuando fue la primera…
El pasado febrero la actriz Jennifer Aniston y yo cumplimos 50 años. Ella para festejarlo…
Me miré de frente en el espejo pensando que la blusa que me estaba probando…
Cuando tengo ganas de llorar mi primer impulso es reprimirlas. La primera vez que jugué…
Sin confundirme hablo de una sensación pasajera, cuando el sin ganas es una constante en la vida es momento de ver a un profesional y evaluar una posible depresión. Yo hablo aquí de esos días en los que mi cuerpo me pide una tregua para fluir, para procesar el cúmulo de emociones que traigo atoradas en este periodo de mi vida y que no me había permitido sentir.
Qué bonito llegar a un país y que cuando te bajes del avión todas las personas te reciban con una sonrisa y un “bienvenida a Guatemala”. Francamente eso lo pone a uno de muy buen humor, me hicieron sentir como si me estuvieran invitando a pasar a su casa. De momento no puedo recordar algún otro lugar donde me pasara algo similar.
El año pasado viajé a Colombia en compañía de mi amiga Clau, también del club…
Para iniciar con los festejos de mis 50tas organicé una reunión en la que originalmente convocaría a 50 personas, al final fueron un poco más. Si a mis veinte años hubiera pensando en esta celebración nunca hubiera imaginado que reuniría a tantas personas a celebrar esta nueva vuelta al sol conmigo.
Durante años me sentí inadecuada, el tamaño de mi cuerpo, mis habilidades sociales, mi forma de relacionarme con otros hicieron que me escondiera de la vida. Esta misma sensación me provocó que me perdiera o evitara muchas experiencias, algunas de forma inconsciente y otras, en las que yo estaba convencida que no eran para mi.
“No sabía por dónde empezar, así que empecé por mi” hace como un año leí esta frase. Confieso que desde entonces ha rondado mi mente y que en diferentes ocasiones y contextos la he compartido en redes sociales, sin embargo, hasta hoy entendí el poder de la misma.
